A primeros de marzo la información que nos llegaba era
contradictoria, pero poco a poco se iban conociendo casos de infectados por
covic-19, cada vez más cerca.
El 11 de marzo conocimos que en Premià teníamos 2 casos
confirmados de COVID-19, se comenzaba a tener miedo de que la cosa iba muy en
serio.
El día 14 se declara el Estado de Alarma y que se paraliza casi
todo. El miedo se instaura en cada uno de los hogares de nuestros
barrios, de nuestros vecinos, una auténtica guerra, silenciosa, sin bombas, pero
con centenares de muertes.
Todo cambia, ya nada es igual, todos confinados en casa,
preocupados por familiares y amigos. Llegan las primeras noticias de fallecidos
en Premià de Mar, un vecino del barrio que todos conocemos, el vecino de
enfrente, el hermano de una vecina de nuestra escalera.
El pánico se avecina y las noticias de la falta de medios de
protección, eso llamado EPIS que hasta ahora poca gente sabía lo que era, no
llegan, los sanitarios trabajan sin descanso y sin medios de protección (miles
de ellos infectados), faltan respiradores, el pánico se apodera de la
población.
Estalla la noticia de muertes masiva en las residencias de ancianos,
sobre todo en Madrid y Barcelona, los más vulnerables, mueren a centenares cada
día.
Las UCIS desbordadas, la falta de respiradores, la creación
de hospitales improvisados de un día para otro, IFEMA convertido en hospital en
solo 24 horas, Seat fabricando respiradores en lugar de coches. Las únicas noticias
que llegan son de miles de infectados diarios y centenares de fallecidos.
Son las 20 horas, dejamos cualquier cosa de casa que estamos
haciendo y salimos a aplaudir a los que están en primera línea, sanitarios y
fuerzas del orden, a los que trabajan para que podamos tener alimentos y,
medicinas y todo lo de primera necesidad.
No acaba de llegar el pico de la curva, y llega la noticia
que nos cae como un jarro de agua fría. En Can Amell los bomberos al ir a
desinfectar encuentran decenas de fallecidos que no se habían notificado a
los familiares ni a las autoridades, pasamos de conocer menos de una decena de casos en todo Premià de Mar a tasar a casi
una centena, un auténtico drama.
Llega la hora de vencer el pico y comienza a bajar el número
de casos, la desescalada esta cerca, se comienza a ver la luz al final del túnel.
Los comentarios cada tarde a las 20 h, con los vecinos, (esos que todos conocíamos de vista
pero que nunca habíamos cruzado mas palabras que un adiós), de los casos que se
van conociendo en Premià, de la labor grandisima labor de los sanitarios.
Las reuniones desde el principio comienzan a ser virtuales
con video conferencias, la COAV se reúne con el Ajuntament para comentar como
va todo, (confirmación de que el desastre de Can Amell es más de lo que nos habian dicho, y la intervención de la residencia por la Generalitat es una realidad), el trabajo de los voluntarios ayudando a personas mayores, fabricando y entregando mascarillas, los
casos de falta de alimentos en algunos hogares se disparan y servicios sociales y DISA cada día tienen más casos, los comerciantes están pasando verdaderos
apuros hasta que lleguen las ayudas.
Los que podemos hacemos teletrabajo desde casa y seguimos ayudando a los que no han cerrado, la modalidad del teletrabajo que costaba instalarse en España, de momento se convierte en una realidad. Los chavales siguen las clases desde casa con sus ordenadores o tabletas, la digitalización se nos acaba inponiendo.
El comercio y las empresas comienzan a reinventarse, la venta de articulos a domicilio, la comida para llevar o a domicilio se comienza a pensar en la digitalización, Eix Comercial abre su tienda Virtual com mas de 30 comercios
http://comprar.eix.cat/?post_type=product
Se inicia la desescalada, ahora comienza la fase cero, ya se
puede salir de casa no solo para comprar, se puede salir a pasear por franjas
horarias, el contacto social se va recuperando, vamos conociendo más casos de
vecinos que nos han dejado por coronavirus
Llega la Fase 1, pero a Cataluña por el elevado número de
casos, no se le concede y nos quedamos en la Fase 0,5, los comercios solo
pueden abrir con cita previa, los bares y restaurantes solo pueden hacer comida
para llevar, las salidas siguen controladas, a los entierros que hasta ahora solo
podían asistir 3 personas, ahora ya son 10 en el tanatorio y 1/3 del aforo en
la iglesia.
Por fin llega la Fase 1, los comercios abiertos con las medias de
seguridad, los bares abren sus terrazas, la vida comienza a tener una pizca de normalidad,
pero también aparecen los incívicos, los que se lo saltan todo a la torera.
Estamos en la postguerra de ese enemigo silencioso, de
nosotros va a depender si hay o no rebrotes, pero la memoria sobre todo de los jóvenes
es corta para estos temas.
En el recuerdo nos queda los casi un centenar de
muertes de nuestros vecinos (D.E.P.) y los cientos de infectados que se recuperan a los que les damos muchos ánimos.
Desde AVV Premià Centre-Can Farrerons y desde Eix Comercial PdM nuestro aplauso, felicitació y agradecimiento para todos los que, cada uno desde su ambito, sanitarios, fuerzas de seguridad, trabajadores municipales, voluntarios, comercios y vecinos que han hecho todo lo posible para que hoy estemos más seguros, más tranquilos y felices de comenzar una nueva normalidad.





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